Veamos un ejemplo paso a paso con respeto al subrayado:

Este simple texto sobre ordenadores es lo que defino “el muro” y por mucho que lo leamos no nos permite penetrar en sus niveles. Cada lectura nos obligará a hacer un trabajo de abstracción casi nuevo.

El ordenador (el muro)

Este texto es el mismo que antes, pero está estructurado por párrafos y subparrafos en modo de que se capte la estructura. Así es más fácil estudiar, pero hay que tener en cuenta que no aparecen las palabras claves (los conceptos) de forma evidente y que antes o después el alumno tendrá que estudiar sin estas facilidades:

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Otro nivel es ponerle entonces las negritas al texto. Normalmente no están puestas correctamente, es decir, no destacan la estructura, sino sólo el nombre de un personaje o un lugar. Ayuda un poco más pero no enseña a realizar correctamente el proceso de abstracción, algo que tiene que enseñarse con ayudas que paulatinamente deberían retirarse:

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La siguiente presentación destaca el trabajo personal de abstracción donde se puede observar la identificación de los 4 conceptos principales (“ordenador”, “modernos”, “componentes” y “otros”) y los correspondientes sub-conceptos (del primero: “las características”; del segundo: “el hardware” y “el software”; del tercero: “la memoria”, “el dispositivo de almacenamiento masivo”, “el dispositivo de entrada”, “el dispositivo de salida” y “la unidad de procesamiento central”; del cuarto no hay sub-elementos).

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Finalmente, si a cada concepto y sub-concepto le añadimos los descriptivos amarillos, es decir, aquello que tenemos que saber de cada concepto, saldría el subrayado completo:

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