El hombre de hoy está perdido. Siempre lo ha estado, pero ahora tiene muchas ocasiones y formas de perderse. Lo más importante que ha perdido hoy en día es la tradición. Igual que los pecados capitales, que no son muy graves en sí, pero desencadenan un desorden que engendra pecados graves, la falta de tradición ha supuesto, para el hombre moderno, primero un cuestionamiento sospechoso de que la tradición fuera buena, luego un alejamiento de la propuesta de la tradición. La consecuencia más impactante es la actual falta de criterios educativos hacia uno mismo, para ser hombres capaces de darnos a los demás, y de criterios familiares. Los buenos hábitos del sentido común gestado en el trascurso de una historia cristiana se han cuestionado, abandonado y finalmente tomado como diana del resentimiento personal que surge de la rabia de no saber cómo actuar para ser profunda y plenamente felices.

En este blog pretendo aportar puntos de vista esenciales, prácticos y muy necesarios para que podamos volver a ver la belleza de un camino cercano a la tradición y al sentido común, un camino que, si es cierto, acercará a Cristo y que si en él radica, será gozoso. Este camino se dirige principalmente a la labor educativa de los padres, ya que la familia es la institución que genera en el individuo la capacidad de amar, precisamente porque es en la familia donde se recibe el amor incondicional, y como el amor lo mueve todo y lo ordena todo, sin una buena familia el hombre no alcanza su plenitud y en ocasiones se pierde en el egoísmo, el narcisismo, el materialismo y otras patologías modernas del corazón. Sin embargo, este blog también se abre a otras cuestiones que pueden ir desde la marianología o la escatología hasta traducciones de artículos y reflexiones personales. Cada publicación tiene sus etiquetas, para que se pueda elegir lo que más interese.

Gracias por vuestra lectura, no dudéis en comentar o preguntar. Que este esfuerzo sirva a los que Dios bendiga.

Para preguntas anónimas: http://ask.fm/diegocazzola